


Los habitantes no se atrevían a salir ni a pie ,ni casi en coche por las placas de hielo que los 15º bajo cero nos escondían bajo la mullida capa de nieve.Salir a la calle era jugársela al resbalón.Esta lotería tocó a más .

Las gallinas y demás animales no perdonan ,tienen que comer y hay que llevarles la comida ,caiga lo que caiga y caiga quien caiga.
El panadero de Cifuentes ,como siempre ,no dejó a los pocos vecinos de Moranchel ni a ninguno de la ruta sin el pan nuestro de cada viernes y , con un poco de retraso sobre la hora habitual por el mal estado de las carreteras ,allí se presentó con el todoterreno y el esperado pan .Todo un gran gesto para tan pocas ganancias.

Los perros aullaban y casi no podían caminar con sus pequeñas patitas entre los 15 cm.de nieve u ocho dedos como más os guste.
Subir al Pico la Torre para hacer las fotos toda una aventura,todavía estoy dolorida....pero mereció la pena contemplar el paisaje y las fotos.
La quitanieves de la Diputación dio unas pasadas por el carril ,atravesó el pueblo para seguir limpiando en dirección a Las Inviernas.....y al rato, otra pasada abriendo caminos para no dejarnos incomunicados.Y esto es todo de la nevada más impresionante del año.Aunque hoy ,me han dicho,sigue cayendo la nieve a cubos de nuevo.....


























